lunes, 20 de noviembre de 2017

Trastornos musculoesqueléticos

Los trastornos musculoesqueléticos (TME) son una de las enfermedades de origen laboral más comunes que afectan a millones de trabajadores en toda Europa y cuestan a los empresarios miles de millones de euros. Afrontar los TME ayuda a mejorar las vidas de los trabajadores aunque también tiene sentido desde un punto de vista empresarial.
Los trastornos musculoesqueléticos normalmente afectan a la espalda, cuello, hombros y extremidades superiores, aunque también pueden afectar a las extremidades inferiores. Comprenden cualquier daño o trastorno de las articulaciones y otros tejidos.  Los problemas de salud abarcan desde pequeñas molestias y dolores a cuadros médicos más graves que obligan a solicitar la baja laboral e incluso a recibir tratamiento médico. En los casos más crónicos, pueden dar como resultado una discapacidad y la necesidad de dejar de trabajar.
Los dos grupos principales de TME son los dolores y las lesiones de espalda y los trastornos laborales de las extremidades superiores (que se conocen comúnmente como «lesiones por movimientos repetitivos»).

La mayoría de los TME relacionados con el trabajo se desarrollan a lo largo del tiempo. Normalmente no hay una única causa de los TME, sino que son varios los factores que trabajan conjuntamente. Entre las causas físicas y los factores de riesgos organizativos se incluyen:
  • Manipulación de cargas, especialmente al agacharse y girarse
  • Movimientos repetitivos o forzados
  • Posturas extrañas o estáticas
  • Vibraciones, iluminación deficiente o entornos de trabajo fríos
  • Trabajo a un ritmo elevado
  • Estar de pie o sentado durante mucho tiempo en la misma posición
Existes datos crecientes que vinculan los trastornos musculoesqueléticos con factores de riesgo psicosocial (en especial combinados con riesgos físicos), entre los que se incluyen:
  • Alto nivel de exigencia de trabajo o una escasa autonomía
  • Escasa satisfacción laboral


domingo, 19 de noviembre de 2017

Trabajar en turnos de noche podría ensanchar la cintura


Los trabajadores que hacen turnos de noche con regularidad podrían ser más propensos a aumentar de peso, sugiere un nuevo análisis.
El hallazgo implicó un análisis profundo de 28 estudios realizados entre 1999 y 2016.
Todas las investigaciones exploraron el impacto en la salud del trabajo en turnos, en que se pide de forma regular a los empleados que alternen entre horarios diurnos y nocturnos, o que trabajen exclusivamente de noche.
Se estima que 700 millones de hombres y mujeres de todo el mundo siguen ahora ese patrón de trabajo, lo que representa más o menos un 20 por ciento de la fuerza laboral global, apuntaron los investigadores.
Y aunque las cifras variaron entre los estudios, el nuevo análisis determinó que, en promedio, trabajar el turno de noche de forma rutinaria parece aumentar el riesgo de obesidad o sobrepeso en un 29 por ciento.
Aunque la revisión no pudo probar causalidad, unos expertos en nutrición expresaron poca sorpresa ante el hallazgo.
Connie Diekman, directora de nutrición universitaria de la Universidad de Washington en St. Louis, sugirió que la perturbación del sueño podría ser la principal culpable.
"Como han demostrado los estudios, y este estudio lo respalda, el cuerpo humano está programado para dormir cuando está oscuro, permitiendo a las hormonas que afectan al hambre y a la saciedad reajustarse para el próximo día", explicó.
"Cuando las personas están despiertas en un momento en que deberían estar dormidas, las hormonas relacionadas con el hambre y la saciedad parecen desequilibrarse, lo que resulta en cambios en la alimentación, cambios en el metabolismo y una tendencia a comer más de lo necesario", dijo Diekman.
Penny Kris-Etherton, profesora de nutrición en la Universidad Estatal de Pensilvania, se hizo eco de ese punto.
"La privación del sueño es un importante factor estresante que se debe evitar todo lo posible", dijo, y anotó que al trabajar turnos de noche, la gente inevitablemente trabaja contra sus relojes biológicos naturales.
Ni Diekman ni Kris-Etherton participaron en el equipo de la revisión actual, que fue dirigido por M. Sun, de la Facultad JC de Salud Pública y Atención Primaria en la Universidad China de Hong Kong.
Los investigadores reportaron sus hallazgos en la edición del 4 de octubre de la revista Obesity Reviews.
Según la Organización Internacional del Trabajo (International Labour Organization), cualquier horario que requiera que se trabaje entre medianoche y las 5 a.m. se considera como trabajo en turno nocturno.
La revisión reveló que los trabajadores que son asignados al trabajo de noche de forma permanente son particularmente propensos a acumular peso en exceso, en comparación con los que alternan entre turnos diurnos y nocturnos.
El informe también sugirió que mientras más tiempo pasa un trabajador realizando trabajo en el turno de noche, mayor es el riesgo de aumentar de peso. Además, se encontró que el riesgo de obesidad abdominal, en específico, se disparó un 35 por ciento entre los que trabajaban de noche rutinariamente.
Ese hallazgo en particular podría hacer sonar alarmas en la salud pública, dado que hace mucho que la grasa abdominal se asocia con el síndrome metabólico. El síndrome incluye hipertensión, colesterol alto y niveles altos de triglicéridos, y fomenta el riesgo de desarrollar enfermedad cardiaca, diabetes y accidente cerebrovascular.
Además, menos de un 3 por ciento de esos trabajadores adaptaban sus horarios de sueño para tomar en cuenta su trabajo nocturno, lo que sugiere que es probable que no durmieran lo suficiente de forma rutinaria.
"Esto [tiene] un impacto en el ritmo circadiano", dijo Diekman, haciendo referencia al reloj interno natural de 24 horas que tiene todo el mundo.
Según la National Sleep Foundation, la vigilia llega de forma natural a su punto más bajo entre las 2. a.m. y las 4 a.m., justo en medio del turno de noche estándar.
Los turnos de noche también son un desafío para la capacidad de un trabajador de acceder a una buena comida y al ejercicio con regularidad, anotó Kris-Etherton.
Una solución, planteó, es "llevar alimentos y refrigerios saludables al lugar de trabajo para la comida".
La planificación por adelantado es clave, concurrió Diekman. "Preparar los platos por adelantado es una forma fácil de tener mejores opciones", señaló.
"Si su lugar de trabajo no ofrece buenas opciones o si solo tiene máquinas expendedoras, piense en qué mejores opciones puede llevar, y en cómo esas opciones se pueden emparejar con lo que está disponible allí", sugirió Diekman.
"Y por supuesto, recuerde que si puede moverse más durante el día de trabajo, eso ayudará con su nivel de energía y posiblemente con el peso", añadió Diekman.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor

viernes, 17 de noviembre de 2017

Bomberos se exponen a los carcinógenos a través de la piel


Los bomberos se enfrentan a muchos peligros conocidos en el trabajo, pero un área que no se ha investigado bien es el modo en que la exposición de su piel a sustancias peligrosas podría aumentar su riesgo de cáncer.
Hace mucho tiempo que se sabe que los bomberos tienen unas tasas más altas de varios tipos de cáncer que las personas de la población general.
En un nuevo estudio, investigadores de la Universidad de Ottawa examinaron la exposición de los bomberos a los hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP) en el humo de los incendios. Los HAP pueden provocar mutaciones genéticas y son carcinógenos conocidos. Son una de las sustancias peligrosas liberadas al aire cuando la madera, los plásticos, los muebles, los equipos electrónicos o el material de construcción se queman.
Los investigadores recogieron muestras de orina (y también de la piel y la ropa) de más de dos docenas de bomberos canadienses antes y después de que acudieran a incendios en 2015 y 2016.
En promedio, los niveles de metabolitos de los HAP en la orina eran aproximadamente entre 3 y 5 veces más altos después de un incendio que antes, mostraron los resultados. Eso aumentó se asoció con un riesgo promedio 4.3 veces más alto de sufrir mutaciones del ADN.
"Hay una relación entre los niveles de metabolitos de los HAP en la orina de los bomberos y los niveles de HAP en la piel, lo que nos hace sospechar que el contacto [con la piel] podría ser una ruta importante de exposición", dijo Jennifer Keir, autora del estudio, en un comunicado de prensa de la Sociedad Americana de Química (American Chemical Society).
Los investigadores sugirieron que descontaminar inmediatamente la piel después de combatir un incendio podría reducir la exposición a estas sustancias que podrían provocar cáncer.
El estudio aparece en la edición del 18 de octubre de la revista Environmental Science & Technology.

Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor
FUENTE: American Chemical Society, news release, Oct. 18, 2017
HealthDay

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Sustancias peligrosas

Las sustancias peligrosas –todo líquido, gas o sólido que supone un riesgo para la salud o seguridad de los trabajadores– se pueden encontrar en casi todos los lugares de trabajo. En todo el territorio europeo, millones de trabajadores entran en contacto con agentes químicos y biológicos que pueden causarles daños.
De hecho, el 15 % de los trabajadores de la UE tienen que manipular sustancias peligrosas para realizar su trabajo, y otro 15 % declaran que en su lugar de trabajo están expuestos a la inhalación de humo, vapores, gases o polvo.
Algunas sustancias muy peligrosas, como el amianto, que causa cáncer de pulmón y otras enfermedades respiratorias mortales, están ahora prohibidas o sometidas a controles estrictos. No obstante, hay otras sustancias perjudiciales que siguen utilizándose de manera generalizada, por lo que se aplican leyes para garantizar que los riesgos que entrañan se gestionen adecuadamente.
Los problemas de salud que puede causar el trabajo con sustancias peligrosas abarcan desde irritación cutánea y ocular leve hasta efectos graves, como patologías perinatales y cáncer. Estos efectos pueden ser agudos o a largo plazo, y algunas sustancias pueden tener un efecto acumulativo en el organismo. Entre los peligros más comunes cabe citar:
  • Envenenamiento
  • Alergias
  • Enfermedades cutáneas
  • Enfermedades respiratorias
  • Cáncer
  • Problemas reproductivos y patologías perinatales

lunes, 13 de noviembre de 2017

¿Por qué son los salones de belleza un motivo de preocupación?

Los productos empleados en los salones de belleza y por los manicuristas pueden contener sustancias químicas potencialmente nocivas, causantes de asma ocupacional y otros trastornos de salud.

Los productos para el cuidado de las uñas pueden contener muchas sustancias químicas perjudiciales para los dueños y trabajadores de los salones de belleza como benceno y formaldehído que figuran como carcinógenos humanos en el Decimocuarto Informe sobre Carcinógenos (en inglés) publicado por el Programa Nacional de Toxicología.  Entre otras sustancias químicas nocivas en los productos para el cuidado de las uñas están acetona, acetonitrilo, ftalato dibutílico, acetato etílico, fibra de vidrio, dióxido de titanio, tolueno y compuestos orgánicos volátiles.

Puesto que muchas sustancias químicas en los productos para el cuidado de las uñas se evaporan al aire, los clientes de los salones de belleza también pueden estar expuestos a ellas.  Los salones de belleza y de cuidado de las uñas deben ventilarse bien para hacer circular aire fresco a cada recinto.

Los niños corren un riesgo particular si se exponen a quitaesmaltes de uñas naturales y postizas (o los ingieren por accidente). Los quitaesmaltes se emplean a veces como inhalantes de recreo para drogarse.

Algunos productos para el tinte del cabello contienen ingredientes que pueden irritar la piel y no se deben usar para teñirse las pestañas ni las cejas porque pueden causar ceguera. Otros productos para el tinte del cabello contienen ingredientes que pueden penetrar en la piel.


Los trabajadores de los salones de belleza también están expuestos al polvo de látex cuando usan guantes de ese material.

Protección auditiva

1. ¿Para qué sirve?

El ruido puede resultar irritante. Si es alto o prolongado también puede resultar dañino para los oídos, ya sea temporal o permanentemente. La mejor forma de reducir el riesgo de daño a los oídos es eliminar o reducir el nivel de ruido en la fuente que lo emite.

Como esto no es siempre posible, disponemos de varios tipos de protecciones auditivas. Dichas protecciones están diseñadas para reducir la cantidad de ruido hasta un nivel que no dañe sus oídos.


2. ¿Qué tipos existen?

  • Tapones de oído: pueden ser tapones de algodón impregnado en cera desechables que están diseñados para ser introducidos en el canal auditivo, o tapones de oído reutilizables que se pueden lavar tras cada uso. La variante reutilizable se puede conseguir con un barboquejo o correa si es necesario.
  • Protectores del oído: se trata de caparazones con sellos almohadillados que están diseñados para adaptarse a las orejas. Están conectados con una banda ajustable que mantiene un ajuste firme contra las orejas o se pueden incorporar a un casco de seguridad, de ser preciso. Las almohadillas contienen líquido o espuma plástica que reduce el nivel de ruido pero sigue permitiéndole escuchar conversaciones normales.


3. ¿Cuáles son sus limitaciones?

  • Los tapones de oído están diseñados para un uso corto, por ejemplo, media hora (se pueden utilizar durante más tiempo para proteger de niveles más bajos de ruido). En el caso de niveles de ruido muy elevados (como los motores de aviones), hay que utilizar protectores de oído. A algunas personas los tapones les resultan incómodos y pueden aumentar el riesgo de infección auditiva si no se mantienen escrupulosamente limpios.
  • En ocasiones los protectores del oído se vuelven incómodos en entornos de trabajo en los que hace calor y solo consiguen reducir el nivel de ruido, no eliminarlo. Debe asegurarse de que encajen bien, con las almohadillas en pleno contacto con el lateral de su cabeza.


4. ¿En qué situaciones debe utilizarse protección auditiva?

Debe utilizar la protección auditiva siempre que exista la posibilidad de que se produzcan ruidos elevados mientras trabaja. La zona más evidente es una pista de aeropuerto, donde la exposición, por muy breve que sea, al sonido de un motor de avión puede provocar daños prolongados o irreversibles en los oídos.

En virtud de la legislación sobre salud y seguridad, algunas zonas son designadas como «zonas de uso obligatorio de protectores de oído». La señal que se muestra aquí aparecerá siempre que sea obligatoria la protección auditiva.



5. ¿Cómo los cuido?

  • Tapones de oído: guarde los tapones reutilizables en un lugar limpio y fresco. Lávelos después de cada uso con un detergente suave y límpielos periódicamente con una solución de desinfectante suave. En ningún caso debe permitir que se empapen. Debe inspeccionar visualmente los tapones de oído antes de usarlos para comprobar que no existen indicios de desgaste o rotura.
  • Protectores del oído: inspecciónelos con regularidad para comprobar que no están dañados y no se han deteriorado. En caso de tener algún daño, los protectores de oído rellenados con líquido suelen tener fugas. No doble la banda que los une, ya que puede reducir la eficacia de los protectores. Límpielos periódicamente con una solución de desinfectante suave y guárdelos en un lugar limpio cuando no los use.

sábado, 11 de noviembre de 2017

¿Cómo evitar el estrés laboral? 10 consejos para lograrlo

Él es el gran culpable de que no puedas concentrarte mientras trabajas. También es el causante de tu baja productividad, tu falta de creatividad, los bloqueos mentales y la dificultad para mantener el enfoque y la atención en una misma tarea.
estres_laboralTe hablamos del estrés; concretamente, del estrés laboralel gran enemigo de millones de emprendedores y profesionales de todo el mundo. Y es que, como emprendedor, el estrés puede limitarte a la hora de tomar decisiones importantes, delegar tareas o definir los próximos pasos de tu empresa. Y como freelancer, el estrés puede impedirte desarrollar proyectos con éxito mermando las posibilidades de que vuelvan a contratarte. ¡Y eso es solamente una pequeña parte!
¿La buena noticia? El estrés laboral puede evitarse si uno sabe cómo hacerle frente, y eso es justo lo que vamos a contarte a continuación.

10 pasos para decir adiós al estrés laboral

1. Identifica la causa de tu estrés

Este es el primer paso y el más importante, ya que una vez sepas qué situaciones laborales te causan estrés y cómo respondes a ellas, más fácil será combatirlo.
Trata de tener un diario o bloc de notas donde diariamente anotes tus pensamientos, sentimientos, las informaciones sobre tu alrededor incluyendo personas y circunstancias, cómo te sientes física y mentalmente y cómo reaccionas ante las distintas situaciones. Eso te permitirá identificar qué situaciones te crean estrés y cómo reaccionas ante ellas.

2. Crea un horario equilibrado

Cuanto más organizado seas, menos estrés laboral sufrirás. Y para ello es fundamental que crees un horario equilibrado donde dejes tiempo para el trabajo sin olvidar que tienes una vida.
Piensa que en el mundo actual de las relaciones digitales es muy fácil sentirse angustiado ante la posibilidad de estar 24h al día disponible para tus clientes, así que establece un horario firme (¡y respétalo!) al mismo tiempo que te fijas algunos límites entre trabajo y vida personal.
Por ejemplo, nunca trabajes fuera de las horas que te marques, evita la multitarea, establece un día libre de reuniones y ponte pequeñas normas como nunca consultar el e-mail fuera de tu espacio de trabajo.

3. Planea descansos regulares

Lo dice el refrán: a veces hay que pararse para seguir caminando. Así que asegúrate de tomar descansos cortos durante el día para despejar tu mente de las tareas pendientes y así alejar el estrés.
Cada tanto aléjate de tu escritorio, masajea tus hombros y cuello, estírate, da unos pasos, toma un poco de agua, sal a la calle y respira aire fresco, habla con alguien con quien te guste hablar, tómate unos minutos para meditar… ¡Lo que sea! Pero pon pausa cada tanto, porque te ayudará a relajarte, alejar el estrés y ser más productivo.

4. Organiza tu espacio de trabajo

Si tu alrededor es un caos, ¿cómo no va a serlo tu mente?
Es cierto que ya sea como emprendedor o freelancer tienes la libertad de trabajar desde donde quieras, pero eso no significa que no tengas que tener un espacio de trabajo ordenado y que te ayude a ser más creativo y productivo.
¿Sabías que tu lugar de trabajo puede ayudarte a alejar el estrés mientras rindes más? En este artículo te compartimos siete tips para crear el espacio de trabajo idóneo.

5. Prioriza tareas

Haz una lista de las tareas que tienes por hacer día a día y ordénalas por importancia: primero los elementos de alta prioridad, después los de prioridad media y después los de baja importancia. Y si tienes algo desagradable que hacer, hazlo en primer lugar: el resto del día será más agradable.
Eso sí, no sobrecargues tu día: es mejor poco y bien que mucho y mal.

6. ¡Divide! Muchas veces, menos es más

Lo habrás escuchado más de una vez: “divide y vencerás”. Y es cierto, también cuando hablamos de trabajo.
Muchas veces, no importa si eres emprendedor o freelancer, seguramente te habrás estresado al ver un proyecto grande y concebirlo como “un todo”. Eso es un error que probablemente te hará sentir estresado.
Si un proyecto grande te parece abrumador, divídelo en pequeñas partes, milestones o hitos. Céntrate en un solo paso a la vez en lugar de tomarlo como un todo y te saldrá todo mejor al mismo tiempo que sientes como el estrés laboral se marcha.

7. Delega responsabilidades

No tienes por qué hacer tú todo el trabajo, a menos que quieras sentirte fatigado, cansado y estresado. Así que siempre que sea posible, delega y deja que alguien más se ocupa de esas tareas o proyectos.
No te “sobre-comprometas” y evita tratar de encajar demasiado en un día, porque muchas veces subestimamos cuánto tiempo nos tomarán las cosas (¡y siempre termina siendo más de lo previsto!).
Si eres emprendedor, define qué proyectos o tareas quedan por terminar y, si no es posible terminarlas, delégalas. Por ejemplo, puedes crear un proyecto en Workana y en cuestión de horas tendrás el mejor talento a tu disposición.
Si eres freelancer, intenta no aceptar más trabajo del que eres capaz de soportar, y si aún así lo hiciste y te comprometiste, busca ayuda (incluso puedes crear un pequeño equipo con dos o tres profesionales).

8. Mira bien lo que comes

¿Sabías que hay alimentos que pueden hacer que te sientas estresado? Para que eso no ocurra intenta mantener una dieta equilibrada: tener los niveles de azúcar bajos puede causar ansiedad, estrés e irritación, mientras que comer abundantemente y seguido así como tomar demasiada comida grasosa puede hacerte sentir cansado y fatigado.
Apuesta por hacer comidas pequeñas pero frecuentes; eso te ayudará a tener los niveles de azúcar en sangre equilibrados, te aportará energía y concentración, y evitará los cambios de humor como consecuencia del estrés.

9. ¡Muévete!

No es ningún secreto: el ejercicio físico es un potente calmante del estrés, aunque ejercitarte sea lo último que te apetezca hacer.
Así que resérvate al menos 30 minutos al día para salir a caminar, correr, nadar, practicar tu deporte favorito, hacer yoga o para ir al gimnasio… ¡Notarás la diferencia!
Y es que está demostrado que el ejercicio aeróbico no solamente aumenta el ritmo cardíaco y te hace sudar, sino que además levanta el ánimo, aumenta la energía, mejora el enfoque y relaja la mente y el cuerpo.

10. Duerme lo suficiente

Descansar las horas necesarias es fundamental para tener una vida laboral alejada del estrés. Cuando duermes las horas necesarias es mucho más fácil mantener el equilibrio a lo largo del día y hacer frente al estrés, así que trata de mejorar la calidad de tu sueño dejando el trabajo en la oficina y dándole a tu noche las horas de sueño que tu mente y tu cuerpo necesitan para funcionar al 100%.