lunes, 26 de marzo de 2018

¿Qué es Amigdalitis?

Qué es

La amigdalitis es un tipo de infección que resulta muy común entre los niños pero que es menos frecuente en los adultos. Esta afección consiste en una inflamación de la garganta y las amígdalas causada por distintos tipos de virus o bacterias, como los estreptococos del grupo A; responsables de la provoca la amigdalitis estreptocócica, que es la más común.
Este tipo de bacterias, pueden vivir también tanto en la nariz como en la garganta sin que causen ninguna enfermedad y se propagan mediante el contacto con las gotas de la tos o el estornudo de una persona que sí está infectada. 

Causas

Las amígdalas es el tejido linfático que se encarga de eliminar las bacterias o microorganismos que pueden entrar en el cuerpo y causar infecciones. Se encuentran en la parte posterior de la boca y en la región superior de la garganta.
La causa más común de la amigdalitis no sólo es el contacto con las secreciones de una persona infectada, sino también compartir el vaso, el plato o los cubiertos, además del contacto con las llagas de las infecciones estreptocócicas del grupo A en la piel.
Las formas de amigdalitis bacterianas ocurren con menor frecuencia que las virales, pero si no se recibe el tratamiento adecuado pueden ser graves. 

Síntomas

Los síntomas más comunes de esta afección son:
  • Inflamación en las amígdalas.
  • Ulceración.
  • Congestiones nasales.
  • Aparición de zonas blancas o amarillas en las amígdalas.
  • Dolor de garganta que suele durar más de 48 horas.
  • Dificultad a la hora de tragar, también denominada disfagia.
  • Tos.
  • Dolor de cabeza, de oídos y en los ojos.
  • Fiebre y escalofríos.
  • Sensibilidad de la mandíbula y la garganta.
Una de las complicaciones que se pueden producir si las amígdalas son muy grandes son posibles problemas respiratorios, aunque no resultan demasiado frecuentes. 
Dolor de amigdalas
El dolor de amígdalas es el principal síntoma de la amigdalitis.

Prevención

Para prevenir la amigdalitis se deben tener en cuenta las siguientes recomendaciones:
  • Lavarse las manos con frecuencia, sobre todo después de ir al baño y antes de comer.
  • Evitar compartir alimentos, vasos y utensilios.
  • Mantenerse alejado de personas que puedan estar infectadas, sobre todo cuando estornuden o tosan.

Tipos

Los tipos de infecciones de amígdalas se clasifican según cual sea la fuente causante: virus o bacterias.
  • Amigdalitis causadas por virus: Como el Epstein Barr, que provoca la mayoría de los casos de esta enfermedad.
    La infección se diagnosticará a través de un análisis de sangre que determinará si el recuento de glóbulos blancos en sangre es alto o las células son anormales.

    El tratamiento de esta infección se enfoca a la reducción de la inflamación.
     
  • Amigdalitis causada por bacterias: Cuando la bacteria estreptococo del grupo A provoca la infección se realizará un hisopado de garganta que confirmará la existencia de la bacteria. 

Diagnóstico

En primer lugar, el especialista realiza una exploración de la boca y la garganta del paciente para observar el estado de las amígdalas. Éste concluirá que el paciente sufre de amigdalitis si las amígdalas se encuentran enrojecidas o presentan manchas blancas.
Otra prueba que puede confirmar el diagnóstico es que los ganglios linfáticos en la mandíbula y el cuello se encuentran hinchados y son sensibles al tacto.
El especialista también puede decidir llevar a cabo una prueba rápida para estreptococos, pero no resulta del todo fiable debido a su extrema inmediatez. Otra opción es enviar una muestra faríngea a un laboratorio para que realizar un cultivo de estreptococos.
Los resultados de los cultivos pueden retrasarse unos días. 

Tratamientos

Aquellas infecciones de amígdalas que no presentan dolor no requieren de tratamiento, aunque sí es posible que el especialista solicite que el paciente vuelva para realizarle un análisis de control.
En el caso de que el resultado de los exámenes sea positivo, se le recetará al paciente antibióticos que deberán tomarse incluso cuando remitan los síntomas, según las indicaciones del especialista.
Para disminuir el dolor de garganta, se le recomienda al paciente que tenga en cuenta los siguientes consejos:
  • Puede tomar líquidos fríos o ingerir helados. Es importante que los líquidos que tome no sean calientes ya que éstos podrían intensificar el dolor.
     
  • Hacer gárgaras con agua tibia con sal también reduce la sensación de quemazón.
En algunos casos en los que las infecciones son repetitivas se puede llevar a cabo la extirpación de las amígdalas. 

Otros datos

La amigdalitis puede ser más o menos contagiosa, dependiendo del agente causante: si es un virus, por lo general puede propagarse si la persona a la que se infecta no ha estado en contacto con el virus antes; en el caso de las bacterias, la afección se transmite fácilmente, sobre todo la estreptocócica.
En los casos en los que se padezca una amigdalitis crónica o causada por otras afecciones como la sinusitis o la rinitis alérgica, no suele ser contagiosa.